¿Tienes fatiga emocional? Recupera tu vitalidad.

By Sandra García Gata|agosto 29, 2017|Sin categoría|0 comments

Después de un período de estrés, especialmente aquellos que parecen no acabar nunca, es muy probable acabar sintiéndose cansado a un nivel casi crónico.

¿Te levantas sin energía, sin ganas y sin motivación para hacer absolutamente nada? Ante cosas sencillas, ¿lo primero que sientes es ansiedad? Estás inmerso en la fatiga emocional.

Cómo superar la fatiga emocional - SandraGarciaGata.es

Para y mira tu vida. Es posible que puedas apuntar a un evento, un factor, una persona o una experiencia que no hayas procesado emocionalmente y a la que puedas proponer como la causante de tu situación emocional.

Pero también es posible que no puedas. Que día a día y de manera progresiva te hayas sentido cada vez más débil, más ansioso y menos motivado.

Las personas altamente sensibles y con alto nivel de empatía son las que más sufren de fatiga emocional. Absorben su entorno, sintiendo cada experiencia y detalle al máximo y después, no son capaces de procesarlos completamente ni separarse de lo ocurrido.

¿Te ves identificado en estos síntomas de fatiga emocional?

  • Tienes ansiedad ante las tareas más sencillas.
  • Te sientes cada vez más desmotivado.
  • Te cuesta prestar atención.
  • No le ves sentido a las cosas cotidianas, te sientes un extraño en tu propia realidad.
  • No tienes energía y sientes que estás perdiendo el control.

Si te ves reflejado en los síntomas, es hora de tomar acción. Salir de un episodio de fatiga emocional es posible y está en tu mano. 

¿Qué puedes hacer para cuidarte?

  • Haz ejercicio. Muévete. En un cuerpo que sufre estrés y que está lleno de emociones no procesadas, la actividad física es un motor de energía y poder. El ejercicio tiene mil efectos positivos, pero a ti ahora te interesa el poder increíble que tendrá para quemar tu exceso de estrés físico.
  • Duerme y come bien. Come natural. Evita los estimulantes, el azúcar y todo aquello que te haga subir para luego bajar estrepitosamente.
  • Encuentra tu equipo de apoyo. Una fatiga emocional puede tener una raíz profunda de un asunto al que quizá sea momento de prestar atención. Busca un terapeuta con el que conectes y que te ayude a sacar lo mejor de ti afuera.
  • Apóyate en las terapias energéticas. Reiki te ayudará a potenciar tu habilidad natural para la  salud, la energía y la felicidad.
  • Paciencia y esperanza. Dos palabras que lo son todo en cualquier proceso. Paciencia para continuar cuidándote mientras vienen los resultados y esperanza en que cada día es un paso para sentirse aún mejor.

Tú puedes. 

¿Te acompaño en este camino de cuidado personal? Ven a verme.

¿Tienes dudas sobre qué paso dar o qué terapia probar? Escríbeme. 

 

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